revista literaria
Telúrica
Carolina Gómez Meneses

escritora · telúrica
Carolina Gómez Meneses
1983 · Colombia
Mujer, progresista, amante de los gatos Bombay. Psicóloga política. He resistido al tiempo. Alegre a pesar de la violencia en mi país. Nací en 1983. Creo que aún soy joven porque siento asombro. No estoy tranquila. Por eso me ocupo de cambiar las cosas que no me gustan: la crueldad y el dolor. Libero a otros de mi envidia. Me gusta la gente que me invita a comer. Mi sueño no es tener una casa en el mar. Es que un día una niña por la calle me diga a dónde va la belleza. Mi sueño es que me quieras como soy. Seguir enseñando. He sido profesora durante más de 10 años, una profesora universitaria regional. Y así está bien. Moriré en paz porque no me daré cuenta. Mi primer libro de poesía "Dejarte morir al sol" ganó el XLI Premio Gerardo Diego para autores noveles y fue publicado en 2026 por la Diputación de Soria, España.
poesía
Selección de poemas
Poemas de Dejarte morir al solESE SONIDO EN LA HABITACIÓN ES EL DE TU CORAZÓN ROMPIÉNDOSE
Crujiente. Fresco. De mantequilla de maní. Y las migas de red velvet son tus lucecitas navideñas. Las hormigas hacen fila para devorarlas. Luego se encienden. Reanudan su marcha. Se llevan tus fotos,
en las que sonríes. Se van. Desaparecen. Queda la luz.
Crujiente. Fresco. De mantequilla de maní. Y las migas de red velvet son tus lucecitas navideñas. Las hormigas hacen fila para devorarlas. Luego se encienden. Reanudan su marcha. Se llevan tus fotos,
en las que sonríes. Se van. Desaparecen. Queda la luz.
NADIE ME INVITA UNA COCA COLA
Durante muchos años todo fue bien
Hasta que me cayó la roya
(Hemileia vastatrix)
Como cayó la roya en las hojas de café
cuando era niña y estaba aprendiendo a llorar.
Luego, la guerra acabó con lo que la roya no pudo.
Mis estudiantes no saben lo que es la roya
Tampoco les gustan las anécdotas personales.
Evita hablar de tu pasado delante de gente
que tiene toda la vida por delante -me dijo un profesor-.
Le pregunté a mi novio si sabía qué era la roya
y lo negó todo.
Le conté a mis mejores amigas qué era la roya
y me dijeron que no me invitarían nunca ni una coca cola.
Que tenían mejores cosas qué hacer:
desahogar su furia con un desconocido. Dar de comer a los cerdos.
Sazonar un buen filete. Tomarse demasiado en serio
o cualquier otro juego de poder.
Le pregunté a la persona que iba a mi lado en el bus,
y me miró mal porque yo también iba en bus, como ella,
que merece mejores cosas y desea atraerlas.
Lo único que me salva es que luzco bien.
La roya también luce bien en mi ventana,
lejos del mundo.
RUIDO
Exigiré mi derecho a no ser narrada.
A que mi voz sea encontrada entre los sonidos del
pasado del mar
silenciada por la acústica de los peces.
Hasta que me cayó la roya
(Hemileia vastatrix)
Como cayó la roya en las hojas de café
cuando era niña y estaba aprendiendo a llorar.
Luego, la guerra acabó con lo que la roya no pudo.
Mis estudiantes no saben lo que es la roya
Tampoco les gustan las anécdotas personales.
Evita hablar de tu pasado delante de gente
que tiene toda la vida por delante -me dijo un profesor-.
Le pregunté a mi novio si sabía qué era la roya
y lo negó todo.
Le conté a mis mejores amigas qué era la roya
y me dijeron que no me invitarían nunca ni una coca cola.
Que tenían mejores cosas qué hacer:
desahogar su furia con un desconocido. Dar de comer a los cerdos.
Sazonar un buen filete. Tomarse demasiado en serio
o cualquier otro juego de poder.
Le pregunté a la persona que iba a mi lado en el bus,
y me miró mal porque yo también iba en bus, como ella,
que merece mejores cosas y desea atraerlas.
Lo único que me salva es que luzco bien.
La roya también luce bien en mi ventana,
lejos del mundo.
RUIDO
Exigiré mi derecho a no ser narrada.
A que mi voz sea encontrada entre los sonidos del
pasado del mar
silenciada por la acústica de los peces.
DESCUBREN QUE LOS DINOSAURIOS
podían cantar como aves.
La voz: el depredador natural.
De navidad deseo los restos fosilizados de la laringe
de la criatura feroz del cuento
que canta como un pajarito.
La caja vocal de un dinosaurio que
contra todos los imaginarios de Hollywood
vertebra un canto
con su voz cubierta de escamas duras.
El órgano musical de los pájaros está cerca de la boca
y cerca de los pulmones y de la tráquea en los dinosaurios.
De navidad quiero abrir mis vías respiratorias
para llamarte de lejos.
podían cantar como aves.
La voz: el depredador natural.
De navidad deseo los restos fosilizados de la laringe
de la criatura feroz del cuento
que canta como un pajarito.
La caja vocal de un dinosaurio que
contra todos los imaginarios de Hollywood
vertebra un canto
con su voz cubierta de escamas duras.
El órgano musical de los pájaros está cerca de la boca
y cerca de los pulmones y de la tráquea en los dinosaurios.
De navidad quiero abrir mis vías respiratorias
para llamarte de lejos.
